Qué es lo
que hemos hecho. Cuando eramos alumnos, jamás nos hubiésemos imaginado la
cantidad de trabajo
que tiene un profesor. Ahora que nos acercamos a este puesto profesional
estamos definiendo
nuestro ideal de docente, de manera muy personal. Nos damos cuenta de que no
existe un método universal de aprendizaje, que no tienen la necesidad de ser
rígido y fundamentado en un solo emisor. El alumno no tiene por que depender
únicamente de unos conocimientos dados por el profesor, para el alumno es más
fácil que este aprendizaje forme parte de él. De modo que surja basándose en
sus propias experiencias y conocimientos anteriores; en este aspecto el
contenido se relaciona directamente con la metodología, que debe ser adecuarse
en la mejor manera al alumnado.
También nos
estamos conociendo, y amoldando al trabajo en equipo que luego utilizaremos
dentro de la comunidad educativa. No nos podemos
olvidar de ponerlo en común, ya que todos podemos aprender de todos.
Cómo lo
hemos hecho. A partir del trabajo en equipo, el respeto, aprendizaje por
descubrimiento y experimentación,
mediante la diversión, y participando activamente. De esta manera la clase
forma parte de
nosotros, y estas experiencias se quedaran más tiempo en la memoria porque
somos parte de ellas;
dando lugar a un proceso enriquecedor lo que supone un aprendizaje construido.
De todas maneras reflexionar sobre ello también será más fácil ya que estará
más integrado a nuestros pensamientos. Es importante tener sentido común.
Porqué lo
hemos aprendido. Para que nos
demos cuenta de que sabemos más de lo que creemos, para que utilicemos estas
técnicas con nuestros alumnos ya que fomenta el respeto, la crítica, el cooperativismo,
el sentido común, ser creativos, etc. Siendo conscientes que ningún aprendizaje
surge de la nada ni parte de cero, sino que siempre se basa o refuerza otro
precedente (aprendizaje significativo).
Para que
seamos coherentes con nuestra idea de docente y nuestros actos en el momento
que trabajemos. Para enseñarnos a reflexionar sobre lo que hacemos. Con una
visión crítica de nosotros mismos, en la que indagamos y nos cuestionamos
nuestro trabajo, e modo aplicamos un aprendizaje auto-regulado en nosotros
mismos. Para que rompamos con el estereotipo de solo enseñar contenidos. Para
pensar sobre la educación como ciencia viva, que está en continuo cambio y que
nosotros somos parte de ello, ya que podemos tomar decisiones para
transformarla de manera positiva.
Cómo nos ha resultado
la experiencia:
Destacamos
el primer “experimiento”: Dar una clase sobre algo que controlamos, nos
implica, es algo “nuestro” y
queremos que las cosas salgan como hemos pensado. Y nos desilusionó comprobar
que nuestros
“alumnos”, se habían quedado con la anécdota, en lugar de con el fondo.
Suponemos que esto se debe en
parte a que controlábamos la materia y desde ese punto quisimos ir “más allá”.
Hicimos la clase lo más
dinámica posible y nos sentimos cómodas hablando, sin embargo el producto no fue
el esperado.
Y también el
último: dar clase sobre algo de lo que no tenemos idea nos hizo implicar a los
alumnos en la clase.
Partiendo de la sinceridad de nuestro desconocimiento intentamos trabajar en
común, plantear las preguntas
para que las respuestas se dieran entre todos, fue un ejercicio de sentido
común.
Grupo:
Kandra Aguilera
María Saínz
Esteban Martínez
Sara Jiménez
Nadia Martín